Santa Cuaresma 2026
Entremos más adentro en la espesura
En el mensaje de Cuaresma de este año el Santo Padre nos invita a poner el misterio de Dios en el centro de nuestras vidas, renovando la fe y la atención en medio de las distracciones cotidianas recordando los tradicionales medios de penitencia: la oración, el ayuno y la abstinencia.
https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/messages/lent/documents/20260205-messaggio-quaresima.html
Rito de bendición en la iglesia parroquial
Lectura de la Palabra de Dios
+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo (6, 1-6; 16-18)
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas anunciando como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos por los demás; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu habitación y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre que está allí, en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».
Palabra del Señor.
R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de bendición
Oremos.
Oh Dios eterno y todopoderoso, sé propicio a los que te ruegan, perdona a los pecadores arrepentidos: y dígnate enviar del cielo a tu santo Ángel, que ben + diga y santi + fique estas cenizas, para que sean remedio saludable para todos aquellos que humildemente invocan tu santo nombre, confiesan que son pecadores, y, arrepentidos de sus faltas, se postran delante de Ti implorando tu misericordia: concédeles, por la invocación de tu santísimo nombre, que todos los que fueren espolvoreados con estas cenizas, en remisión de sus pecados, consigan la salud del cuerpo y la protección del alma.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
Oración familiar ante la imagen de Jesús Crucificado
Oración a Jesús Crucificado en Familia
Guía: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Todos: Señor Jesús, hoy nos postramos ante Ti como familia, contemplando Tu entrega de amor en la Cruz. Gracias por abrazar nuestras debilidades y por darnos esperanza incluso en el dolor.
Lector 1: Te pedimos por nuestro hogar. Que Tu Cruz sea el puente que nos mantenga unidos, el recordatorio de que el perdón es más fuerte que el orgullo y que el sacrificio por el otro es el camino a la verdadera alegría.
Lector 2: Mira con ternura nuestras cruces diarias: las preocupaciones, el cansancio y las dudas. Ayúdanos a cargarlas con la misma paciencia con la que Tú cargaste la Tuya, sabiendo que después del Calvario siempre brilla la luz de la Resurrección.
Todos: Jesús Crucificado, reina en nuestro corazón. Enséñanos a amar como Tú, sin medida y hasta el final. Que al ver Tu rostro, aprendamos a reconocer Ti en el prójimo, especialmente en los que sufren.
Guía: Quédate con nosotros, Señor, hoy y siempre. Amén.
Un pequeño consejo para el momento:
Encender una vela cerca de la imagen de Cristo y guardar un minuto de silencio después de la oración para que cada miembro de la familia pueda dar gracias en su interior.



