Cáritas
Actividades Parroquiales
Monaguillos
Servidores del altar y monaguillos
Son seglares de parroquia (hombres, mujeres y niños), que asisten al sacerdote y al diácono durante la celebración de la Santa Misa y otras ceremonias litúrgicas.
Su objetivo principal es asegurar que la liturgia se desarrolle con orden, gracia y reverencia, ayudando al celebrante con las tareas prácticas y los objetos litúrgicos. Son, en esencia, los colaboradores directos del sacerdote en el altar.
Se encargan de atender el servicio del altar, preparan el altar para el Ofertorio, acercan y retiran los vasos sagrados…. En definitiva, permiten que en las celebraciones sagradas se rinda a Dios el culto y veneración sólo Él merece.
Está compuesto por cristianos practicantes que han recibido los Sacramentos de Iniciación (Bautismo, Confirmación y Eucaristía) y en las celebraciones litúrgicas proclaman las lecturas y realizan las peticiones después de la homilía del sacerdote. Ponen voz a la Palabra de Dios por lo que no se limitan a “leer” sino que “proclaman” con su voz y su ejemplo la grandeza y misericordia del Señor.
Grupos de liturgia
Ministras extraordinarias
Ministras extraordinarias de la comunión. Actualmente dos seglares de la parroquia han recibido este encargo para ayudar en la distribución de la Sagrada Eucaristía, es decir, el Cuerpo y la Sangre de Cristo, en circunstancias específicas.
El término «extraordinario» subraya la naturaleza de su función, que es supletoria a la de los ministros ordinarios, quienes son el obispo, el sacerdote y el diácono (los ministros ordenados). Ayudan al distribuir la Sagrada Comunión en la Santa Misa y también la llevan a los enfermos como viático asegurando que sigan participando en la vida sacramental de la Parroquia.
En la parroquia existen tres coros parroquiales (el de los domingos y solemnidades, el de la ermita de Santa Ana y el de la Misas de diario).
El canto y la música en la liturgia de la Iglesia va mucho más allá de ser un mero adorno. Es considerada una parte necesaria e integral de la liturgia solemne, con un propósito teológico, espiritual y comunitario muy definido.
Todos recordamos la famosa frase que popularizó San Agustín, «Quien canta bien, ora dos veces» (Qui bene cantat, bis orat). El canto intensifica la oración, elevando el espíritu más fácilmente hacia lo invisible. También hace que el misterio de la liturgia (la presencia de Cristo) se manifieste más claramente, ya que reviste los textos sagrados de melodía, facilitando la meditación y la expresión de la fe. Igualmente, entre otras muchas cosas, prefigura la Liturgia Celeste pues une nuestras voces de la tierra al culto perpetuo que se ofrece a Dios en el Cielo, donde los ángeles y santos cantan eternamente.
Coros Parroquiales
Adoración Nocturna
Con una afianzada trayectoria un grupo de fieles reserva unas horas de la noche, todos los meses, para acompañar al Señor Sacramentado, respondiendo a la petición de Jesús a los apóstoles más cercanos en la tarde del Jueves Santo: “quedaos aquí y velad conmigo” (Mt 26, 23).
Esta adoración tiene algunos rasgos propios además de una profunda fe en la Presencia Real de Jesucristo (Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad) en el Santísimo Sacramento. Posee un marcado carácter de reparación (expiación) por los pecados propios, los pecados de la humanidad y las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento. Por su extensión intercede por las necesidades de la Iglesia, del mundo y de los difuntos. Al ser durante la noche imita a Cristo que en su vida mortal se retiraba, con frecuencia, a orar a solas con el Padre durante la noche (Lc 6, 12) y recuerda todas las horas en las que las iglesias están cerradas y Jesús está «solo» en el Sagrario. La vigilia nocturna es un acto de amor para acompañar a Cristo en esas horas de silencio.
Cáritas es la organización oficial de la Iglesia Católica para la acción caritativa y social a nivel mundial. Es la expresión institucional del servicio de la caridad, inspirada en el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia. En esencia, Cáritas no es solo una ONG, sino que se considera la mano de la Iglesia que ayuda a los pobres, vulnerables y excluidos, sin distinción de raza, religión o ideología.
La caridad (cáritas en latín significa «amor» o «caridad») y se concreta en: acogida y acompañamiento a las personas que viven en situación de pobreza y exclusión, ayudándoles en su desarrollo integral -corporal y espiritual- y sensibilización sobre las causas de la pobreza e injusticia señalando las estructuras sociales que atentan contra la dignidad humana. Todo esto con una proyección de cooperación internacional.
Su base fundamental es el voluntariado y su financiación mediante las donaciones privadas, puntuales o fijas, de los fieles cristianos.
Si quieres colaborar con Cáritas Parroquial puedes ponerte en contacto con el párroco y/o en la siguiente cuenta bancaria
UNICAJA ES50 2103 7335 7300 1003 7070